martes, 16 de febrero de 2010

Retrospección

Mientras escribo suena de fondo una canción de "The last shadow puppets", alguien me la descubrió y desde entonces está ligada a su recuerdo, y a toda aquella época.
Hoy he estado comiendo en un teleclub de esos tan famosos en mi isla, y no podía dejar de pensar en detalles y en personas. Hay dos que han marcado en mi última época y a las que de alguna manera les debo mucho. La relación con ellas, que comenzó sienda paralela luego tomó diferentes derroteros, mientras en una no paraban de surgir baches, y continuos cambios de desnivel, la otra se caracterizó por la serenidad, y la fluidez...
Desde la distancia todo se ve diferente, lo malo no es tan malo, y lo bueno es incluso mejor (algún día escribiré sobre esto porque da para rato ;) )
Añoro pasar tiempo con ellos, los jueves de cine, los recreos de sandwich de paté y café "aguachiento" y los desencuentros puestos en escena para ser entendidos.
Ahora escribo por ellos, porque sé que donde estén, se acordarán de mí, como yo de ellos y de alguna manera me buscarán, así que aquí estoy, para ustedes, esperándolos. Quizás algún día los tres, con nuestras propias vivencias podamos escribir el guión de alguna de esas películas "freaks" con banda sonora a cargo de "The last shadow puppets".
Un besito a los dos, uno para cada eh!

viernes, 22 de enero de 2010

En fase de aprendizaje

...y unas escaleras para subir y no he terminado de apender a caminar sin agarrarme a ti...
Cada cosa tiene su tiempo y su lugar en nuestras vidas, no deberíamos tener prisa en avanzar porque podríamos saltarnos pasos importantes y peor aún, podríamos llegar al siguiente sin estar lo suficientemente preparados. Por eso aprendamos a ser pacientes, aprendamos a aprender con la ilusión de los pequeños, con el deseo de quién quiere superarse, emocionándonos con nuestros logros y no perdamos nunca las ganas, por mucha oscuridad que pueda reinar a nuestro alrededor.

domingo, 17 de enero de 2010

La importancia de hablar

Nuestra vida empieza a terminar, el día que silenciamos las cosas que nos importan. Martin L. K.

Y cada cual que le de su interpretación haciendo examen de conciencia, no hay nota, sólo dos alternativas, aprobado o suspenso.

Hablar cuesta, pero a la larga sale más barato que quedarse en silencio. La ausencia de palabras sólo es bienvenida cuando es de mutuo acuerdo, cuando se ha aprendido a decir las cosas con la mirada.

Como decía Neruda:

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

jueves, 14 de enero de 2010

Conmigo

Siempre te llevaré en mi corazón.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Microrelatos

Los hombres que a mí me gustan no saben llorar – dijo ella mientras le tendía un fino pañuelo de tela para que enjugara sus lágrimas. Él, no podía reprimir los sollozos, sentía su mirada de desprecio clavada en la nuca. Sabía que ante ella siempre debería haberse mostrado fuerte, como el hombre impasible que consiguió conquistarla aquella noche. Pero había pasado tanto desde ese entonces que ya no era ni la sombra de aquel galán. Sutilmente había conseguido reducirlo a aquel ser débil y pusilánime, que ahora trataba inútilmente de controlar su llanto para poder decir “no me abandones”

domingo, 20 de diciembre de 2009

Transvase

Llevo la tristeza dentro de mí, metida en una bolsa de tela raída. De este modo, se va escapando lentamente a través del fino tejido, como si de un colador se tratase. Recuerdo que mi abuela usaba un pañal de tela, de los de toda la vida para colar la leche y luego hacer el queso. Y también recuerdo que mi abuelo desayunaba 6 galletas María, ni una más, ni una menos, siempre 6. Ahora ninguno hace estas cosas, y yo voy sintiendo que la tela de mi bolsa está cada vez más gastada, a punto de romperse en jirones, derramando así todo su contenido.
He intentado buscar otro "zurrón" (como el que usaba él cuando salía a pastorear su ganado) antes de que sea tarde y evitar así que la pena me invada al completo, pero lo cierto es que los últimos acontecimientos han acelerado tanto el proceso de deterioro, que empiezo a prepararme para lo peor.

martes, 30 de junio de 2009

Sumergida

Agua!
Agua!
Tocada!
Tocada!
Agua!
Hundida!

El 3 a 1 no me ayuda a reflotar.

Ha sido como un juego, hasta que el dolor hizo acto de presencia y caímos en la cuenta de que era más real de lo pensado.
Dices que no me entiendes, y ya no sé en qué manual mirar para ayudarte.
Tu mirada me desarma, siempre de varias formas, hoy me deja muda, inmóvil, incapaz.

No puedo pensarte más, acaso ¿merece la pena? no termino de tenerlo claro, los ejemplos que se me muestran no son tan buenos consejeros. Todo cuesta algo, nada es para siempre, es condición del ser humano, etc, etc y sin embargo olvidamos para poder empezar de nuevo, o quizás empezamos de nuevo para olvidar, misterios que se quedan por resolver porque hoy no me apetece pensar más, me canso de esperarte, de ubicarte, de tratar de ver más allá.

Puede que el 3 a 1 sea definitivo y el resultado sea el merecido. Ya no muevo más fichas, estoy sumergida, a la espera, o simplemente hibernando en pleno verano.

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